El poliuretano es un polímero complejo, sumamente versátil, descubierto en la primera mitad del siglo pasado que ha encontrado su camino en un sinnúmero de aplicaciones. Podemos encontrarlos desde el colchón donde dormimos, en el interior de los autos -asientos, volante, panel de instrumentos, techo, entre otros-; así como en el aislamiento térmico de nuestros refrigeradores, en las esponjas con que nos bañamos, en las suelas y plantillas de algunos zapatos –que los hacen más ligeros y confortables-, en muebles del hogar y oficina; así como en las fundas de imitación piel de algunos smarth-phones y tablets, entre otros ejemplos más.

Es un hecho que con la utilización del poliuretano como aislamiento térmico, se tiene un beneficio económico real. Se pueden reducir los costos energéticos relacionados con el uso de calefacción y aire acondicionado, hasta en un 40% y se puede incrementar el confort térmico de una edificación, incrementando la calidad de vida de las familias o de los usuarios.

Debido a la baja conductividad térmica de la espuma rígida de poliuretano (0.018-0.025 W/m K), a su ligereza (Densidad típica 32 – 45 kg/m3) y resistencia estructural, costo y procesabilidad, entre otras características; es uno de los materiales más utilizados como aislamiento térmico a nivel comercial. No por nada, los países con mayor desarrollo, como China, están invirtiendo grandes sumas de dinero en normalización, especificación y construcción de edificios que integren este material como aislamiento térmico.

Además, este aislamiento ha sido utilizado como el material por excelencia desde ya hace varios años en la industria de refrigeración doméstica y comercial, en dónde los estándares de eficiencia energética de los equipos son de lo más estrictos.

La espuma rígida de poliuretano para aislamiento térmico tiene la versatilidad de poder ser aplicada tanto a construcciones existentes (espreada o mediante placas), como a nuevas construcciones. En algunas zonas con climas extremos, por ejemplo el hecho de aplicar 1.5 pulgadas de poliuretano en el techo, puede beneficiar en una disminución típica entre 2°C y 5°C la temperatura interior de la casa con respecto a la exterior en época de calor. Mientras que en época de frío, puede ayudar a que la temperatura interior de la vivienda se mantenga entre 2°C y 5°C por arriba de la temperatura ambiente. También coadyuva a proveer una cobertura envolvente que sella de manera muy eficiente la infiltración de humedad y aire.

En la medida en que los gobiernos incrementen las regulaciones energéticas, así como nuestro conocimiento sobre los beneficios y ventajas que ofrecen estos materiales, podremos consolidar ahorros significativos en nuestra economía, elevar el confort de nuestras viviendas y contribuir a la sustentabilidad de nuestro entorno al reducir las emisiones de CO2.

*Director Comercial de Dow Polyurethane Systems para la Región Norte de América Latina